Desde el inicio, el mal estado del terreno condicionó el desarrollo. Con muchas irregularidades en el piso, la pelota viajó más por el aire que a ras del césped y el partido se hizo trabado, disputado y con pocas situaciones claras.
El primer tiempo fue parejo y con escasas aproximaciones. El Darsenero inquietó a través de algún desborde de Ghigliazza y un cabezazo de Bruno Villalba que encontró una buena respuesta de Morel. Del lado visitante, la principal carta ofensiva fue Nazareno Diósquez, que probó con remates de media distancia que pasaron cerca del travesaño.
Con el marcador en blanco se fueron al descanso.
En el complemento, los dirigidos por Jesús Díaz mostraron una postura algo más ambiciosa frente a un Dock Sud irresoluto y con pocas ideas ofensivas. Flandria comenzó a adelantarse algunos metros y terminó dejando una mejor imagen en el tramo final.
La situación más clara del encuentro llegó pasada la media hora, cuando Diósquez sacó un potente remate desde afuera del área que hizo estallar el travesaño ante la mirada de Tomás Tello. En el rebote, Matías Donato no logró controlar su definición y la pelota se fue por encima del arco.
Las últimas aproximaciones también fueron para el Canario, con disparos lejanos de Bautista Giménez y otro tiro libre de Diósquez que pasaron cerca.
No pudo ganarlo, pero Flandria volvió a mostrar solidez defensiva, sumó fuera de casa y estiró una racha positiva que empieza a consolidar el trabajo del equipo.