El partido no salió según los planes de nadie. Esta ruptura de esquemas se debió a la precoz expulsión de Leonardo Espinoza para el conjunto visitante, que metió el codo en una jugada infantil a los dos minutos de juego y dejó a su equipo en inferioridad numérica la mayor parte del partido.
Sin embargo, el elenco local no supo aprovechar el hombre de más en la primera parte y la visita jugó con su desesperación. Cayó presa de los vicios y las reiteraciones de ir sin fútbol pero con voluntad, sin abrir las bandas y encerrándose por el torbellino del medio. Las diferencias no se advertían entre ninguno.
Al cuarto de hora de juego, con el ingreso de Marcelo Zaen por Pablo Cantero que se retiró con una molestia, Central Córdoba tuvo un jugador que jugó y que hizo jugar; que asistió a los delanteros y le pegó de mediadistancia cuando el ingreso al área rival se hacía imposible. Pero esto no fue suficiente, ya que la defensa se mantuvo inconexa con el mediocampo, lo que obligó al pelotazo, contra un Lobo Rojo que seguía replegado y apostando al contragolpe, teniendo incluso la jugada más clara del primer tiempo en los pies de su ‘10’, Alexis Valenzuela.
En un primer tiempo chato, donde nadie atacó y donde el equipo de Marcelo Straccia maquilló su inferioridad numérica con pincelazos de fútbol, las trepadas de Cristian Vella parecían ser la fuente de generación más potable para el Charrúa, incapaz de elaborar una combinación con éxito.
En la segunda parte la historia fue otra. La recaída física de Juventud Unida se vislumbró con creces y el conjunto local supo aprovecharlo. El DT Ariel Cuffaro Russo, advirtiendo esto, sacó a un hombre de contención y metió al pensante Martín Mustachi suelto, jugador de buen pie que teniendo espacio y tiempo marcó la diferencia distribuyendo la bola y enchufándola entre líneas en algunas oportunidades.
Con el rival en la cueva, Central Córdoba logró ponerse en ventaja a los 63’ con un centro a media altura de Gerardo Pérez que Lucas Vidolini, marcador de punta izquierdo del conjunto visitante, se termina marcando en propia valla.
El primer gol hizo desmoronar anímicamente a Juventud Unida, que se desordenó y dio la impresión de quedar al borde del papelón. Al límite jugó hasta el final, con sus defensores en línea y quedando expuestos a una inminente goleada que no pudo ser.
Varias oportunidades de gol (incluso un golazo de emboquillada anulado a Lucas Moya por posición adelantada) tuvieron que pasar hasta que, en tiempo cumplido, Ezequiel Amilivia amplíe la ventaja y liquide el partido tras un pase servido en bandeja de Federico Ferrari. Al juvenil Ferrari, con un poco de chispa y movilidad en la segunda mitad, le alcanzó para ser la figura de un partido cerrado y extraño, en el que no brilló nadie.
Lo positivo de la tarde en Rosario: Central Córdoba metió dos triunfos al hilo, pudo ganar por primera vez en lo que va del torneo en el Gabino Sosa y quedó cuarto en la tabla de posiciones de la Primera C, con 12 puntos. Si bien el fútbol no brilló y el equipo se mantiene distante del rendimiento esperado, el equipo de Cuffaro Russo mostró algunos pantallazos de buenas intenciones y afrontará la semana de trabajo de la mejor manera.
SÍNTESIS:
Central Córdoba (2): Poropat; Vella, C. Russo, A. Resler y Pérez; Cantero, Meza, Funes y Sánchez; Ferrari y Amilivia.
DT: Ariel Cuffaro Russo.
Juventud Unida (0): Zarza; Ferraris, Zurco, Espinoza y Vidolini; Giménez, Rodríguez, Cano y Valenzuela; Vivanco y Mosman. DT: Marcelo Straccia.
Goles: 63m Lucas Vidolini (e/c) y 90m+1 Ezequiel Amilivia (CC).
Cambios: 14m Zaen X Cantero (CC). 51m Moya X Funes (CC). 55m Carmenini X Rodríguez (JU). 64m Mustachi X Sánchez (CC). 67m Vivanco X Zurco (JU). 78m Cristaldo X Giménez (JU).
Expulsión: 2m Leonardo Espinoza (JU).
Amonestados: 40m Renzo Funes (CC). 42m Ezequiel Amilivia (CC) y Nicolás Zurco (JU). 45m Cristian Vella (CC).
Árbitro: Cristian Cernadas.
Estadio: Gabino Sosa de Rosario.