jugando gran parte del partido con dos hombres menos por las expulsiones de Carlos Morel y Martín López, Flandria se impuso por 2 a 1 ante Club Social y Deportivo Camioneros y consiguió tres puntos de oro en su pelea por alejarse de la zona baja. Además, el Canario le cortó un invicto de diez partidos a uno de los animadores de la Primera B Metropolitana.
En el Estadio Carlos V, Flandria recibió a Camioneros, uno de los protagonistas del certamen, en un partido que rápidamente se desnaturalizó por las expulsiones y que terminó convirtiéndose en una verdadera prueba de carácter para el equipo de Jáuregui.
Pasada la media hora de juego, Carlos Morel fue expulsado por una infracción de último recurso y dejó al Canario con diez jugadores. Leonel Szalich ingresó para ocupar el arco y, prácticamente de inmediato, tuvo que intervenir. Del tiro libre derivado de aquella jugada se hizo cargo De Jesús, el arquero no pudo contener y Mirko Coronel aprovechó el rebote para poner el 1 a 0 para la visita.
A pesar del golpe y de la inferioridad numérica, Flandria no bajó los brazos. El Canario sostuvo la pelea y en el complemento encontró el empate. Alexis Dulón sacó un remate cruzado que Horacio Ramírez no logró controlar y, atento a la jugada, Franco Costa apareció para capturar el rebote y establecer el 1 a 1.
Pero las dificultades todavía no habían terminado. Flandria volvió a quedarse con un hombre menos por la expulsión de Martín López, quien recibió la segunda amarilla. Con nueve jugadores, el panorama parecía todavía más complicado para el conjunto de Jáuregui.
Y fue justamente en ese momento cuando apareció Ramiro De La Riva. El mediocampista sacó de la galera un verdadero golazo para poner al Canario arriba 2 a 1 y desatar el festejo en Carlos V.
Con la obligación de ir en busca del empate y dos hombres de más, Camioneros se adelantó decididamente sobre el campo de Flandria. El equipo visitante intentó aprovechar la superioridad numérica y generó alguna situación que llevó zozobra al arco defendido por Szalich.
Sin embargo, el Canario se plantó bien atrás, redobló esfuerzos y resistió hasta el final. Con orden, sacrificio y una enorme entrega, Flandria sostuvo la ventaja y terminó quedándose con un triunfo tan trabajado como emotivo.
Los tres puntos tienen un valor especial para el equipo de Jáuregui: además de darle aire en su pelea por alejarse de la zona comprometida, le permitieron sacarle siete puntos a UAI Urquiza. Y como si fuera poco, el Canario consiguió cortar el invicto de diez partidos que arrastraba Camioneros.
Una victoria de esas que valen mucho más que tres puntos.